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¿Qué tareas puede hacer la IA que hoy hago yo?

Contame qué hacés desde que empieza hasta que termina tu jornada. No la versión resumida — la real: qué mirás primero, qué te preguntan, qué tenés que ir a buscar, qué reuniones tenés, qué decisiones tomás y con qué información las tomás.

Ese ejercicio, hecho en serio, es el punto de partida para responder esta pregunta. Y la respuesta casi nunca es “sí” o “no” — es “depende de qué parte”.

Qué mirar cuando reconstruís tu día

Cuando hago este ejercicio con alguien, miramos junto:

  • información que revisa;
  • reportes que recibe;
  • información que tiene que pedir porque no la tiene a mano;
  • seguimientos que hace;
  • análisis que hace;
  • tareas recurrentes;
  • reuniones;
  • decisiones que toma;
  • comunicaciones repetitivas.

No hace falta un formato especial. Alcanza con anotarlo con honestidad, tal como pasa, no como debería pasar.

Cómo clasificar lo que encontrás

Con esa lista armada, la clasifico en:

  • tareas repetitivas;
  • tareas que consumen mucho tiempo;
  • tareas donde hay que recopilar información;
  • tareas donde hay que resumir información;
  • tareas que necesitan criterio o decisión humana.

No todo lo que aparece en tu día entra en las primeras cuatro categorías, y eso está bien. No estoy diciendo que todo puede automatizarse — estoy diciendo que separar estas categorías es lo que te permite ver qué parte sí y qué parte no.

La pregunta correcta

La pregunta no debería ser “¿puede la IA hacer mi trabajo?”. Esa pregunta, tal como está planteada, casi siempre lleva a una respuesta defensiva o a una expectativa exagerada.

La pregunta que a mí me sirve es otra: ¿qué partes de mi trabajo no necesitan consumir todo el tiempo que consumen hoy?

Ejecución vs. decisión

Para responder esa pregunta, separo dos cosas:

Ejecución. Acá la IA o la automatización ayudan a realizar tareas o a preparar información — juntar, ordenar, redactar un primer borrador, armar una vista de algo que hoy se arma a mano.

Decisión. Acá la IA puede ayudar a ordenar, resumir y analizar información, pero la decisión sigue siendo de la persona. No delega el criterio — le da al criterio mejor materia prima para trabajar.

El ejemplo de Gerencia

Un caso concreto de esto son los dashboards de Gerencia: facturación, Marketing, conversión y otra información del negocio reunida en un solo lugar. Ahí la IA no está decidiendo nada — está resolviendo la parte de ejecución (juntar y ordenar la información) para que la decisión, que sigue siendo tuya, se tome con mejor información y más rápido.

Recuperar tiempo para lo que importa

El sentido de todo este ejercicio no es vaciar tu agenda. Es recuperar tiempo — el que hoy se va en tareas de ejecución que no necesitan tu criterio — para pensar, decidir y hacer crecer la empresa, que es en definitiva el trabajo que nadie más puede hacer por vos.

JT
Juan Tognetti

Consultor y speaker en transformación digital con IA. Fundador de Dendria.

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